Activity

Lo que hicimos esta temporada en Cáceres y el oriente antioqueño

Un registro abierto de jornadas, talleres y visitas de campo. Aquí quedan las fechas, los lugares y quiénes participaron, para que cualquiera pueda seguir el hilo de lo que venimos haciendo con comunidades, colegios y fincas de la zona.

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Marzo 2024 · Vereda La Reversa

Jornada de siembra en la ronda de la quebrada

Veintiocho personas entre vecinos y estudiantes del colegio rural plantaron 140 árboles nativos en un tramo erosionado. Se levantó un cerco vivo con guadua para proteger los brotes durante el primer año.

Abril 2024 · Cáceres, casco urbano

Taller de separación de residuos en la cocina

Tres sesiones con familias del barrio El Poblado. Se entregaron recipientes para orgánicos y se explicó cómo evitar olores en apartamentos sin patio. La mayoría sigue compostando cinco meses después.

Mayo 2024 · Cuenca del río Cauca

Monitoreo ciudadano de calidad del agua

Con dos grupos de jóvenes medimos turbidez y oxígeno disuelto en seis puntos del río. Los datos se entregaron a la corporación ambiental regional y quedaron abiertos para consulta pública.

Junio 2024 · Finca La Esperanza

Recorrido por un sistema agroforestal en producción

Visitamos una finca que combina café, plátano y árboles de sombrío desde hace ocho años. El dueño explicó cómo mejoró la retención de agua y por qué dejó de usar herbicidas en las calles del cultivo.

Julio 2024 · Colegio rural de Cáceres

Taller de consumo consciente con estudiantes de décimo

Trabajamos con cuarenta alumnos sobre empaques, compras a granel y huella de lo que comemos. Cada grupo armó un mapa de lo que llega a su vereda y de lo que podría reemplazarse sin perder calidad.

Antes de seguir: qué entendemos por cambio real

En Buen Planeta trabajamos con comunidades, colegios y familias en Colombia, y con el tiempo aprendimos que conviene aclarar el terreno. Aquí van las precisiones que repetimos en cada taller: no prometemos resultados inmediatos, no hablamos de soluciones únicas y no medimos el compromiso ambiental por lo que alguien publica en redes. Estas son las reglas de juego que usamos cuando acompañamos procesos de educación ambiental y consumo consciente.

¿Qué significa "impacto reducido" en la práctica?

No existe una huella cero. Cuando decimos reducir impacto nos referimos a cambios verificables en la rutina: menos residuos orgánicos al relleno, menos empaques de un solo uso, menos desplazamientos innecesarios. Son mejoras medibles en el hogar o en la vereda, no certificaciones absolutas. Cualquier iniciativa que prometa impacto nulo merece desconfianza.

¿Los pequeños cambios sirven o es puro simbolismo?

Sirven cuando se sostienen y se multiplican. Separar residuos en una casa no salva un páramo por sí solo, pero cuando lo hace un barrio completo cambia el volumen que llega al relleno y cambia la conversación pública. El simbolismo empieza a importar en el momento en que deja de ser gesto individual y se vuelve práctica colectiva.

¿Trabajan solo en zonas rurales?

No. Nuestro punto de operación está en La Reversa, Cáceres, Antioquia, pero acompañamos procesos en ciudades y municipios de distintos departamentos. La diferencia es el punto de partida: en el campo el vínculo con el suelo es más directo, en la ciudad hay que reconstruirlo. Los métodos se adaptan, los principios no.

¿Qué no hacemos?

No vendemos compensaciones de carbono, no gestionamos certificaciones para empresas y no aceptamos financiación de actividades extractivas. Tampoco promovemos marcas ni productos específicos: cuando mencionamos un material o una técnica es porque funciona en el contexto colombiano, no porque tengamos un acuerdo comercial detrás.

¿Cómo se mide el avance de un proceso?

Con registros simples que las propias comunidades llevan: kilos de orgánico compostado, metros de ribera sembrada, número de familias que sostienen el hábito después de seis meses. Preferimos datos modestos y verificables a indicadores grandes que nadie puede auditar. Si un número no se puede explicar en una reunión vecinal, no lo usamos.

¿Puedo escribirles si tengo dudas sobre mi caso particular?

Sí. Escríbenos a info@thisisagoodplanet.com o llámanos al +57 384 794 2051. Si tu pregunta es sobre compostaje en apartamento, recuperación de una quebrada o compra a granel en tu ciudad, cuéntanos el contexto y te respondemos con lo que sabemos. Si no tenemos la respuesta, lo decimos.

Recorrido del proyecto

Lo que hemos construido, año por año, con comunidades de Cáceres y otras regiones

Ver actividades abiertas

2019

Primeros talleres de compostaje

Arrancamos con seis familias en La Reversa que querían dejar de botar restos vegetales a la bolsa negra. Aprendimos juntos qué recipiente funciona, cómo controlar el olor y cuánto tarda el proceso en clima cálido.

2020

Huertas escolares en vereda

Con dos escuelas rurales montamos huertas con material compostado por las mismas familias. Los chicos llevaron semillas a sus casas y el ejercicio se volvió una excusa para hablar de suelo, agua y biodiversidad sin discurso técnico.

2021

Jornadas de limpieza de quebradas

Vecinos, docentes y estudiantes retiraron residuos de tres tramos de quebrada y sembraron especies nativas en las riberas. Documentamos qué se recogió y qué volvió a aparecer, porque sin seguimiento la limpieza se deshace rápido.

2022

Red de consumo consciente

Se sumaron tiendas y plazas de mercado dispuestas a vender a granel. Publicamos comparaciones honestas entre productos empacados y sueltos, y reconocimos también cuándo el granel no compensa por logística o higiene.

2023

Monitoreo ciudadano del agua

Un grupo de voluntarios empezó a medir calidad de agua en puntos fijos de la quebrada. Los datos no reemplazan a la autoridad ambiental, pero sirven para exigir respuestas con evidencia y no con percepciones.

2024

Educación ambiental itinerante

Llevamos los talleres a municipios vecinos con la misma lógica: pocos materiales, mucha práctica y tareas que se puedan sostener en casa. La pregunta que más se repite sigue siendo cómo mantener el hábito cuando la rutina aprieta.

Lo que gana quien decide cambiar algo pequeño

Menos residuos que salen de tu casa

Separar orgánicos, aprovechar lo que aún sirve y comprar solo lo necesario reduce el volumen de bolsas que terminan en el relleno. En una cocina de tres personas, ese ajuste se nota en pocas semanas y alivia la presión sobre los rellenos sanitarios del país.

Consumo con criterio, no con culpa

Aprender a leer etiquetas, reconocer empaques innecesarios y preferir productos locales cambia la forma en que compras. No se trata de perfección: se trata de decidir con información y de sostener esas decisiones en el tiempo.

Biodiversidad que respira en tu entorno

Un jardín con especies nativas, un balcón con plantas que alimentan abejas o una huerta pequeña devuelven refugio y alimento a insectos y aves. Esos gestos mínimos sostienen cadenas ecológicas que ya están bajo presión en muchas regiones de Colombia.

Agua y energía que dejan de desperdiciarse

Reparar una fuga, cerrar la llave al enjabonarse o desconectar lo que no usas son acciones sin costo que se acumulan. El resultado se ve en la factura, pero sobre todo en cuencas y fuentes que hoy enfrentan sequías más largas.

Una comunidad que aprende contigo

Cuando el hábito se comparte en la casa, el barrio o el trabajo, deja de ser un esfuerzo individual. Las iniciativas ambientales que duran son las que se sostienen entre varias manos, con acuerdos simples y continuidad.

Decisiones que se vuelven costumbre

Lo que empieza como un experimento termina siendo rutina: llevar tu propio recipiente, caminar trayectos cortos, reparar antes de reemplazar. Con el tiempo, esas elecciones dejan de requerir esfuerzo y se vuelven parte de cómo vives.